Cómo acondicionar una piscina para que sea accesible para discapacitados

Cómo acondicionar una piscina para que sea accesible para discapacitados

Las piscinas son uno de los equipamientos de ocio más comunes en nuestro país, tanto en negocios turísticos como en complejos deportivos o a nivel particular en viviendas con piscina propia o en urbanizaciones con zonas comunitarias. Esto quizás se debe a que la natación es una de las actividades que más beneficios aporta a nuestro cuerpo, favoreciendo a nuestro sistema muscular, nuestros huesos, nuestro sistema circulatorio y respiratorio.

Incluso, esta es una actividad que pueden practicar sin problemas aquellas personas que padecen una minusvalía, las cuales hasta pueden disfrutar simplemente de un baño refrescante y relacionarse con otras personas en el agua, lo cual es muy positivo para su salud mental.

Lo sorprendente es que aún hay muchas piscinas, al menos en el ámbito privado, que no se encuentran adaptadas para estas personas y que no cuenten con sistemas de accesibilidadpara ellas. En el caso de las piscinas públicas, la normativa más bien fomenta la eliminación de barreras arquitectónicaspara hacer la vida más fácil a las personas con
discapacidad.

Afortunadamente, cada vez existe más concienciación social por estos colectivos y se están intentando adecuar al máximo los accesos en todo tipo de sitios públicos y, privados.

Si tienes una piscina en casa o eres dueño de un hotel y aún no estás cumpliendo con lo establecido en la Ley General de Derecho de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, sigue leyendo y únete a aquellos que ya han puesto su grano de arena para que las personas con discapacidad también puedan disfrutar de los beneficios de una piscina.

¿Qué dice la normativa sobre el acceso a piscinas para discapacitados?

Ya que hemos mencionado la ley que regula esta ámbito, es bueno que sepas lo que exige en materia de accesibilidad en piscinas:  

  • Mientras, el artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal señala que “hay que garantizar la “accesibilidad universal” a estas personas con discapacidad o mayores de 70 años, en estos locales u hogares donde vivan, trabajen o presten servicios voluntarios. Así, se tendrán que realizar las reformas necesarias para que puedan hacer uso de las zonas comunes.”
  • En cuanto al coste tiene que ser asumido por la comunidad de propietarios, y en el caso de que se niegue a ejecutarlas y asumirlas económicamente incumpliría la Ley 49/1960 de la Propiedad Horizontal, ocasionado que   el usuario afectado pueda denunciarlos ante un juez.

Así, todas estas normativas no indican cuales son las soluciones de accesibilidad a las piscinas que se tienen que adoptar. Lo que queda de parte del responsable es la elección de las medidas que más se adapten a las necesidades de cada discapacitado o septuagenario.

Finalmente, con todo este apoyo legislativo y respaldado por organizaciones que velan por los intereses de las personas discapacitadas, cómo den el caso de la Organización Nacional de Ciegos Españoles ONCE, podemos conocer todos los ajustes necesarios para que una piscina sea 100% accesible, no solamente para personas con discapacidad de movilidad sino también para discapacidades visuales.

Lo importante es dedicarnos a tener piscinas accesibles, algo muy diferente a los diseños que en la actualidad se realizan, para que todos puedan disfrutar de esta práctica. El equipo especialista en piscinas de Mantenimiento de Piscinas en Madrid, te explica como hacerlo:

Cómo crear un entorno accesible en las piscinas

 

  • Parking y taquillas

Hay que comenzar con un entorno óptimo para la accesibilidad desde el parking, las taquillas, los aseos y otros puntos que los usuarios tengan necesidad de utilizar desde su llegada al recinto.

  • Pavimentos antideslizantes

El entorno de la piscina deberá tener un revestimiento del pavimento que sea antideslizante, aunque esté mojado. Además,  deberá contar con unos bordes diferenciados con un color distinto al resto del pavimento y una textura diferente, que permita que al pasar sobre dichas franjas nos advierta de una existencia de cambio de rasante, en este caso de una piscina.

  • Sistemas de encaminamiento

También se deben realizar caminos podo táctiles o pavimento tacto-visual de acanaladura para dirigir un encaminamiento que nos indiquen el mejor acceso hacia las escaleras o sistema de entrada al agua.

Estos sistemas de encaminamiento contarán con bandas de orientación o encaminamiento en el sentido de la marcha, franjas de advertencia en el sentido transversal de la marcha y de rosetas con botonaduras para cruces o posibles cambios de dirección.


Esa señalización se realizará con una franja de aproximadamente 50 centímetros de anchura con una textura y color contrastados al resto del pavimento y sobre todo antideslizante.

  • Puertas de entrada y salida

También deben de contar con puertas de entrada y de salida diferenciadas en el color de las mismas de forma sostenible.

  • Anchura libre al margen de la piscina

Es muy recomendable que en el margen de la piscina exista una anchura mínima de 180 centímetros que esté libres de obstáculos. El material deportivo o accesorios de baño debe de estar fuera de este tramo de seguridad para asegurar la comodidad de los usuarios con deficiencia visual.

Qué elementos debe contener una piscina accesible

Como establecen todas estas leyes que hemos comentado, el objetivo es hacer la piscina accesible a cualquier persona.

Como ya hemos venido explicando, los ajustes deben hacerse en todas las áreas de la piscina, incluso en las vías de acceso y aseos, en los que habrá que instalar los elementos adecuados.

De todas las soluciones disponibles, te destacamos las que consideramos mejores o más prioritarias:

  • Las rampas o escaleras de piscinas para personas mayores y discapacitados, siempre que la instalación lo permita.
  • Rampas de obra. Su inclinación no debe ser superior al 8% y con un ancho suficiente para que pueda acceder una silla de ruedas. Tienen que estar recubiertas con pavimentos antideslizantes y contar con un pasamanos por debajo del nivel del agua.
  • Escalera romana. De las soluciones de peldaños, esta es la más habitual y, a la vez, la más práctica. Está fabricada con materiales antideslizantes y permiten la entrada de una forma natural.
  • Silla ergonómica. Suele estar suspendida y conectada a un brazo articulado que permite el acceso desde el borde de la piscina al interior del vaso.
  • Elevadores hidráulicos o eléctricos. Cuentan con funciones similares a las sillas.
  • Asientos y barandillas
  • Bordes del vaso. Tiene que ser redondeados y estar bien señalizados y diferenciados. Y también es aconsejable que cuenten con protecciones para evitar fuertes contusiones en caso de golpes.
  • Pavimentos antideslizantes. Van alrededor del vaso.

Elevadores

Los elevadores son uno de los elementos más importantes cuando de adaptar una piscina se trata.

En casi todas las instalaciones se pueden acoplar sistemas para elevar a los usuarios con algún tipo de minusvalía y facilitar el acceso al agua. Además, que el mercado ofrece variedad para elegir. Entonces, podemos optar entre:

  • Elevadores hidráulicos

Estos mediante hacen actuar un émbolo hidráulico mediante la conexión al agua de la red, el cual facilita el ascenso y descenso del ascensor o elevador. Este tipo de elevador necesita para elevarse una presión mínima de entre 3,5 bares y 4 bares de presión, además de una toma de agua próxima al mecanismo. Después esta agua vuelve al vaso de la piscina cuando el usuario desciende dentro del vaso

  • Elevadores eléctricos

Si no queremos tener condicionantes de conducciones de agua próximas y de presión, que nos obligue a colocar incluso grupos de presión para aumentarla, podemos recurrir a los elevadores eléctricos que nos permiten instalarlos en cualquier piscina.

Aunque son muy prácticos y eficientes, si hay que tomar en cuenta que un corte eventual del suministro del agua dejaría al usuario dentro del vaso sin posibilidad de salir hasta su nuevo restablecimiento.

Por lo mismo, estos equipos se deben instalar en las zonas donde no suele cubrir más de 1,20 m, por si tuvieran la necesidad de contar con la ayuda de una persona como apoyo a este tipo de usuario.

Volvemos a recordarte que al igual que la piscina, el acceso exterior hasta la grúa o elevador debe ser accesible y permitir la movilidad con una silla de ruedas, incluso debe permitir dejarla junto al equipo para cuando salga el usuario de movilidad reducida.

Personal especializado

Lo  que hay que incluir en una piscina para hacerla accesible no solo se trata de equipo mecánico o ajustes arquitectónicos, también implica equipo humano preparado para la atención de esta comunidad.

Es vital contar con el apoyo de un personal especializado y con conocimientos para trasladar a los usuarios con ciertas minusvalías y socorrerlos ante cualquier imprevisto.