¿Cuáles son las ventanas más seguras?

¿Cuáles son las ventanas más seguras?

Las ventanas son uno de los puntos más vulnerables de las viviendas e incluso, algunos negocios; además que de sus  características depende el nivel de seguridad que le ofrezca a la infraestructura.

Replus, expertos en ventanas, nos asesoran sobre seguridad en ventanas, explicándonos los aspectos que determinan que una ventana es segura, como elegir la más segura para nuestra vivienda o como reforzar las que ya tenemos. Sigue leyendo.

Aspectos que determinan si tienes unas ventanas de seguridad

Para saber si tenemos unas ventanas realmente seguras, tenemos que fijarnos en sus características.

Por ejemplo, el tipo de apertura más seguro es el oscilobatiente, ya que permite tanto una apertura abatible como inclinada hacia el interior, gracias a su sistema de bloqueo.

Por su parte, el material del perfil también es importante, siendo el PVC y aluminio los que lideran la resistencia a la rotura.

En cuanto a los vidrios, el doble acristalamiento es el nivel básico. Así, puedes elegir cristales de seguridad como el laminado, compuestos por dos vidrios con una película plástica entre ambos que impide que sea traspasado aunque se rompa o agriete, o el armado, que sigue el mismo principio que el laminado, pero mediante finos alambres de acero.

El refuerzo estructural de los perfiles puede ser de espuma o de acero. Una buena apuesta es el acero galvanizado, el cual es más resistente a los golpes, a la deformación, a los intentos de forzar la ventana para abrirla y al desgaste.

Así, sucede que se tiende a pensar que el secreto de la protección se encuentra en la instalación de vidrios de seguridad. No obstante, como podemos ver se trata es de una combinación de factores que trabajan en conjunto:

  • Cerradura de seguridad. El sistema que permite la apertura y el cierre de la ventana debe estar reforzado, por lo general con pernos de acero, para impedir que puedan ser apalancadas.
  • Grosor del vidrio. El grosor debe ser considerablemente superior, ya que además de ofrecer mayor seguridad frente a robos, protege el interior de la vivienda de otro tipo de incomodidades como el ruido o los cambios de temperatura.
  • Cristal anti impactos. Se deben montar vidrios laminados de seguridad y de gran espesor que permitan que el conjunto de la ventana pueda soportar una gran presión sin llegar a romperse. 
  • Bisagras reforzadas. Las ventanas deben estar protegidas contra la perforación. Esto se consigue con herrajes múltiples que la aseguran a su posición; y por lo general cuentan con más de cinco trabas internas de protección.
  • Ventanas herméticas. Los perfiles se suelen soldar térmicamente, evitando así el uso de tornillos o pegamentos.

Tipos de ventanas según su nivel de seguridad

Como hemos explicado anteriormente, el nivel de seguridad de una ventana se mide en función de la relación existente entre varios parámetros:

  • El material empleado para su fabricación.
  • El tipo de herraje de seguridad que lleve montado.
  • Los modelos de refuerzos y juntas.
  • El sistema de apertura escogido.
  • Los vidrios utilizados en su instalación.

Por ejemplo, lo más habitual es que este tipo de ventanas se fabrique en aluminio o PVC. Normalmente van montadas en un marco de hasta dos metros de alto formado por varias cámaras y reforzado con acero. Los sistemas de apertura suelen combinar el movimiento batiente (apertura completa) con el oscilante (apertura de la parte superior para permitir que entre el aire), proporcionando así una mayor facilidad de manejo.

Además, a la hora de hablar de seguridad en una ventana no hay que perder de vista el nivel de protección del vidrio instalado:

  • Nivel A: son los más empleados en hogares y oficinas. Resisten el impacto de una bola de acero de 4 kilos de peso lanzada desde 10 metros de altura.
  • Nivel B:  soportan el impacto de 70 golpes de un hacha mecánica de 2,5 kilos. Son los que se emplean en establecimientos como bancos o joyerías y en instituciones como cárceles, laboratorios o centrales de energía.
  • Nivel C: este es el nivel máximo de seguridad en un vidrio. Puede resistir el impacto de una bala del calibre 9 mm disparada por una Magnum 44. Se utilizan en  ventanas antirrobo.

Normativa para ventanas antirrobo y cerramientos antirrobo

En cuanto a esta última opción de ventanas antirrobo, cabe acotar que los fabricantes definen las clases de resistencia según la norma DIN EN 1627 (desde RC1 a RC6).

La norma DIN V ENV 1627 (desde WK1 a WK6), se tiene en cuenta según el perfil del ladrón, métodos de apertura, herramientas empleadas, lugar de instalación, riesgo y uso recomendado.

Es una norma poco exigente, ya que utiliza para los ensayos herramientas poco contundentes y tiempos de resistencia muy bajos.

Rejas de seguridad para ventanas

Otro aspecto que vuelve más seguro las ventanas de una vivienda es la presencia de rejas. Estos son productos disuasorios, que en un porcentaje bajo, evitará que los ladrones entren en nuestro hogar. Existen diferentes tipos:

Rejas extensibles

Las rejas extensibles para ventanas son la opción más económica para tener unas ventanas antirrobo. Esto es debido a su fabricación en serie y el bajo coste de los materiales empleados.

Las encontrarás disponibles en versión fija (no se pueden abrir mediante el uso de llave o cerradura) o extensibles con apertura tipo acordeón y a su vez abatibles, tanto al interior como hacia el exterior. Además de que vienen con cerradura incorporada en la propia reja o con la posibilidad de colocar candados especiales para tal fin.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que estas son seguras frente a ataques de habilidad como pueden ser el bumping o el ganzuado en general. En estos casos, solo el ruido que haga el delincuente en su intento de robo será el que alerte que algo malo está sucediendo, lo cual se conoce como “vigilancia natural, un métodobastante efectivo además de gratuito.

Rejas fijas

Las rejas fijas para ventanas, por norma general se fabrican de hierro hueco. Son algo más caras que las extensibles, dado a que la fabricación es más artesanal y en materia de seguridad, la resistencia frente al ataque violento o de habilidad por parte de los ladrones, es similar al de las rejas extensibles.

Así mismo, existe la falsa creencia de que las rejas fijas son más seguras que las rejas extensibles, pero en verdad no es así. Sin embargo, si hablamos de las rejas fijas de hierro macizo fabricadas según normativa UNE 108-142-88, la cosa cambia con respecto a la resistencia frente al ataque violento.

Esto porque el hierro empleado en este tipo rejas fijas le hará perder algo más de tiempo al delincuente al querer fracturarlas. El inconveniente es que, como por norma general la forma de fijación es idéntica a las rejas de seguridad anteriormente comentadas, y las cerraduras más de lo mismo, no dejan de ser un producto disuasorio.

Ahora bien, como cuando hablamos de seguridad, hablamos de tiempos de resistencia, bien combinadas, con ventanas seguras, e incluso persianas antirrobo estaremos ganando un tiempo precioso para que el ladrón desista del intento de robo.

Mecanismos para reforzar la seguridad de las ventanas

Ya que conoces los aspectos que hacen una ventana segura y te diste cuenta que tus ventanas no lo son puedes optar por sustituirlas o mejorar su seguridad con soluciones que te proporcionen una protección extra.

Por ejemplo, puedes utilizar los sistemas de bloqueo o topes para bloquear las hojas de la ventana en la posición que se desee, ya sea para mantenerla completamente cerrada y que no se pueda abrir desde el exterior, o para permitir una rendija de ventilación por la que no pueda pasar una persona. Así mismo, existen bloqueos para ventanas practicables, para correderas y para oscilobatientes.

Por otra parte, tanto en ventanas correderas como en practicables, pueden instalarse cerraduras con llave o cerrojos con pasador que, con la llave echada, impidan su apertura; o también hay manillas para ventanas que incorporan ya la cerradura.

Los refuerzos para las bisagras se colocan en el interior, por el lado de las bisagras, e impiden el apalancamiento desde el exterior en ventanas practicables.

También, puedes instalar sensores de rotura de cristal, que disparen el sistema de alarma cuando se rompa un cristal de la vivienda.

No obstante, aparte de los herrajes, los vidrios o los refuerzos de juntas y anclajes, existen otras muchas medidas para mejorar la seguridad de tus ventanas. Por ejemplo, lo puedes lograr empleando rejas de seguridad, como te explicamos en un punto anterior, o persianas automáticas, un elemento característico de las casas domóticas. Incluso, puedes optar por recursos complementarios como alarmas, detectores o cualquier otro de los sistemas de vigilancia existentes en el mercado.

En conclusión, la seguridad del hogar es un concepto integral que debe abordarse desde diferentes perspectivas y adecuándolo al tipo de vivienda en la que se vive para obtener los mejores resultados. Y es que solo podemos garantizarla si nos preocupamos por instalar cerramientos de calidad como parte de un conjunto de protección adecuado, tanto en ventanas como en puertas.