El hormigón y sus innumerables usos en la construcción

El hormigón y sus innumerables usos en la construcción

El hormigón es un material de construcción formado por una mezcla de cemento, arena, agua y grava o piedra machacada. Se trata de un material de gran consistencia, tiene un coste bajo comparado con otros materiales y una gran capacidad para adaptarse. Además, este puede llevar algún tipo de aditivo para mejorar sus características dependiendo del uso que se le vaya a dar a la mezcla.

Cuanta más pequeña sea la grava, más fino será el hormigón, el cual se puede utilizar, por ejemplo, para suelos de hormigón pulido. Por otro lado, si utilizamos un árido más grande obtendremos un producto más tosco y lo podremos utilizar para cimentaciones y pilares.

Fabricación del hormigón

El hormigón es el material de construcción que más se utiliza actualmente en el mundo. Esto porque es un material de fácil fabricación, no necesita gran tecnología, es relativamente económico y de gran durabilidad.

Se fabrica utilizando cemento, árido grueso (grava), árido fino (arena) y agua. También se le pueden añadir adiciones del tipo de subproductos industriales, como las cenizas volantes, para producir un material más económico y durable; o aditivos de coste elevado.

Tipos de hormigón

Existen tres tipos diferentes de hormigón, cada uno con propiedades y aplicaciones diferentes. Ebrocorte, empresa experta en el uso del hormigón dentro de la construcción, nos explica los tres:

Hormigón fresco

En esta fase se realiza la colocación dentro del encofrado, la compactación, acabados superficiales y el curado. Para una fácil colocación y compactación del hormigón, se recomienda que tenga una consistencia blanda, la cual se determinará por el práctico y económico método de cono de Abrams.

Aquí, se debe intentar no utilizar aditivos (plastificantes), ya que son productos químicos de elevado coste. Para obtener una alta trabajabilidad, se añadirá más bien agua y se podrá modificar la granulometría, teniendo en cuenta el peligro de la segregación, que es la separación del árido grueso del mortero con sedimentación.

A la hora de compactar, si esta se realiza por un medio mecánico se ha de tener cuidado de no realizar una compactación energética ni excederse en el tiempo, ya que esto producirá una exudación del hormigón.

Las principales propiedades de este hormigón son:

  • Trabajabilidad. Esta es la facilidad con la que puede distribuirse dentro de los encofrados.
  • Consistencia. Debe tener la necesaria consistencia, para lo cual afectarán: la cantidad de agua, la forma y medida de los áridos, la cantidad de cemento, la existencia de aditivos, y la presencia de cenizas.
  • Cohesión. La resistencia del material a segregarse.
  • Es cuando el material tiene las mismas propiedades en todos los puntos y se consigue mediante un buen amasado.

Hormigón Armado

Es el material utilizado en los elementos estructurales y que está reforzado con barras de acero o fibras, como la fibra de vidrio. Este se caracteriza por una gran resistencia a la compresión mientras que su resistencia a la tracción es casi despreciable.

Sus barras de acero le proporcionan ductilidad, ya que éste por si solo es un material frágil. De hechos, en las zonas sísmicas las normas de construcción obligan la utilización de cuantías mínimas de acero con el objetivo de darle ductilidad a la estructura.

Hormigón endurecido

Los áridos constituyen el 70-80% del volumen del hormigón endurecido, son volumétricamente estables y son los que le aportan rigidez.

La retracción que sufre la pasta de cemento al endurecerse produce fisuras y se puede minimizar realizando un curado exhaustivo del hormigón.

En zonas calurosas se recomienda hacer un curado como mínimo durante un par de semanas, y envolver los elementos estructurales, tales como los pilares o vigas, en telas, las cuales luego se remojan en agua constantemente durante algunas semanas para obtener un material con máxima resistencia y durabilidad.

Las propiedades de este tipo de hormigón son:

  • La más importante; su resistencia a la compresión. Esta depende de muchos factores que se pueden fijar en la dosificación, como por ejemplo: tipo de cemento, la relación agua/cemento (relación en peso), la duración máxima del árido, etc.
  • Resistencia Mecánica. La capacidad que tiene el material para soportar las cargas que se apliquen sin agrietarse o romperse. Esta suele ser diferente según el tipo de esfuerzos de que se trate, por ejemplo, su resistencia a la compresión es unas diez veces mayor que su resistencia a la tracción.
  • La capacidad para resistir el paso del tiempo.
  • Porosidad. La cual se considera la proporción de huecos respecto de la masa total e influye en la resistencia, la densidad, y la permeabilidad.
  • No es más que la capacidad de un material de ser atravesado por líquidos o gases y es importante para su resistencia a los ataques químicos.

Usos en la construcción

El hormigón es un material muy común en la construcción. De hecho, suele estar presente en casi todas las construcciones que nos rodean; desde edificios y puentes, hasta macetas y algunos elementos decorativos. Y esto no es de extrañar debido a las propiedades que aporta este material a la obra en cuestión y a sus cada vez más buscados efectos visuales que ahora son tendencia en decoración.

Este material se utiliza principalmente en la construcción de casas y edificios, ya que cumple a la perfección con la gran responsabilidad de servir de base y aportar estabilidad a las construcciones superiores.

Del mismo modo, este tiene una importancia notable en la parte más alta de un inmueble, ya que otra de sus aplicaciones se encuentra en los tejados o cubiertas. Esto porque la capa de este material permite impermeabilizar el interior de la casa para que no entre agua cuando llueve, ni que aparezcan goteras.

Además,  como ya mencionamos, se ha vuelto una tendencia en la decoración de interiores, tanto así que mantener el mismo a la vista, tanto en paredes, techos y pisos, se considera una decoración de una gran originalidad para cualquier espacio.

Hormigón en interiores                 

El hormigón armado a la vista es muy utilizado para realizar encimeras, muebles y paredes divisorias en los hogares. Es un material perfecto para los hogares de estética con estilo industrial o lofts de gran tamaño.

Puedes utilizarlo en su color original o realizarle algún acabado desgastado en blanco, por ejemplo. También podemos encontrar paredes de hormigón conformado por paneles de forma cuadrada.

Hormigón en exteriores

El hormigón, sobre todo el armado, también se utiliza para construir elementos en el exterior de los hogares, como parrillas, columnas o suelos para el patio; por lo que representa una  gran alternativa al momento de elegir materiales resistentes para el mobiliario de exterior.

Incluso sirven para elaborar bancos y mesas, quedan muy bonitos y tienen mucha resistencia a las inclemencias del clima en el exterior, por lo que incorporar mobiliario de hormigón armado en tu jardín o patio exterior es una excelente idea de decoración.

El hormigón también es un material idóneo para allanar el suelo de un espacio exterior, como por ejemplo un porche o la zona alrededor de una piscina. Este trabajo se conoce como solera y el objetivo es conseguir una superficie horizontal sobre la que no se va a construir nada posteriormente, aquí se puede dejar el hormigón a la vista o colocar pavimento encima, todo depende de tus necesidades.